Recuerdo del pintor Gregorio Prieto.
Conocí algo a Gregorio Prieto, en Madrid, al encontrármelo y hablar con él en
algunas expos
iciones -retrospectivas- que hizo en los primeros años 70. Conocía sus espléndidos dibujos de los que me habló Vicente Aleixandre al mirar yo el retrato que le había hecho Gregorio y que tenía colgado en el salón… A Gregorio Prieto, que era un pintor magnífico y un dibujante excepcional (Aleixandre definió sus dibujos en un libro como “poesía en línea”) le hizo algún daño -si puede decirse así- su adscripción un tanto folclorista en los años 60, lejos del abstracto. Haber creado la muy emérita “Asociación de amigos de los molinos”, pues se compró uno en su tierra manchega y sus “collages” barroquizantes -aunque eran moda en la época- con Vírgenes y estrellas, parecía alejarlo de la modernidad y él había sido un gran moderno. Uno de los grandes del 27, con Maruja Mallo.

Gregorio nació en Vadepeñas en 1897 y allí volvió a morir en 1992, con 95 años. Desde joven estudió en Madrid en la Real Academia de San Fernando y fue amigo de Lorca, de Alberti, de Aleixandre y luego de Luis Cernuda. En 1925 amplió estudios en París y desde 1928 en la Academia Española de Roma. Su obra tiene siempre un claro aliento homoerótico figurativo y una gran atracción por un renovado clasicismo, reivindicado en sus viajes a Pompeya, a Taormina, a Grecia y a Egipto. Late en su obra el colorido de la sensualidad con el expresionismo bien aprendido y toques de verdadero surrealismo. Como De Pisis, De Chirico o
Carrà (a quienes conoció en Italia) por encima o debajo de esas escuelas, su pintura es él, con ruinas y amores de marineros, tan de ese tiempo, En 1936 se fue a Londres donde vivió hasta 1949,
en esa época es cuando más trató a Luis Cernuda (a quien hizo un estupendo retrato a lápiz) y retrató a Churchill. Quien se sumaba a su larga lista de retratados, Lorca, Unamuno, Miguel Hernández. Greta Garbo u Ortega y Gasset. Pero lo mejor de Prieto son sus dibujos ingleses (los muchachos de Oxford y Cambridge) y las escenas de
erotismo y rui
nas de los años 20 y 30. Participó -con Chicharro y Ory- en la efímera aventura postista, y luego -ya de retornó a España, en los 50- ocurrió lo que he adelantado. Pintor cotizado por la burguesía,
la abstracción dominante le dio la espalda. Por supuesto, se trata de un pintor “literario” pero eso también lo fueron los simbolistas -incluso Gauguin- y no era, no podía ser, ningún demérito. Prieto es uno de nuestros grandes pintores contemporáneos y debe ser reivindicada su modernidad, incluyendo la visibilidad homosexual que sustentó en las columnas de mármol dórico. Tiene una casa-fundación en Valdepeñas que, naturalmente,merece visitarse.


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