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RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN GENIAL, ANTIGUO Y MODERNO

(Este artículo se ha publicado en El Cultural)

Joaquín del Valle-Inclán. Espasa, Madrid, 2015. 414 págs.

No es muy habitual que un nieto escriba la biografía de su abuelo, máxime si no llegó a conocerlo en vida. Joaquín es nieto de D. Ramón María, pero el escritor Valle murió en enero de 1936 y el nieto Joaquín nació en 1953. Como fuere, se trata de una biografía muy completa que sin embargo quiere posicionarse contra casi todas las otras (no pocas) que existen de Valle-Inclán (1866-1936), entre otras la para mi casi mágica de1428341004_846814_1428347770_sumario_normalGómez de la Serna. Y de ahí, o de esas “magias”, viene el enfado del nieto Joaquín que juzga que se ha mitificado y llenado de falsedades la vida de D. Ramón, quien nunca fue ni bohemio ni pobre, sino muy trabajador, fuera traduciendo más en su juventud, cercano al carlismo conservador, bien viviendo de la tierra en su Galicia natal, más adelante. Don Ramón se nos dice (oficialmente Ramón Valle Peña) no se inventó su nombre pues tanto el Inclán como el Montenegro estaban en su estirpe y muy cerca. Por lo demás ni pertenecía a una familia hidalga venida a menos ni a otra pobre y sin recursos. Su familia era ilustrada y diríamos hoy de la clase media alta de la Pontevedra de su tiempo. Una frase parece resumir todo esto muy bien: no pertenecía a “la Galicia de mayorazgos e hidalgos de pazo, sino a la de los industriales y el desarrollo económico.” Puede que esto sea verdad si tenemos en cuenta que Valle fue casi siempre su propio editor y que se ocupó de negociar con los frutos de la tierra. Pero32730332 me pregunto: la frase de su nieto (con toda probabilidad verídica) ¿le habría gustado a D. Ramón? Creo muy sinceramente que no. Pues el nieto olvida que las parciales mentiras y la mitificación y leyenda de Valle-Inclán no partió de tipos de la golfemia o periodistas más o menos llamativos, sino del propio Valle-Inclán. Valle amó y cuidó su leyenda como parte de su obra y así, si hoy sus herederos poseen el título de “Marqués de Bradomín” que procede de un personaje literario “falso” (el protagonista de las “Sonatas”) es porque Valle-Inclán puso en él, volcó en él, sus sueños artísticos de ser así siendo otro, como tantos excelentes creadores…ZUR12187

Quitarle a Valle su leyenda y convertirlo en un personaje extravagante e iracundo pero casi “normal” y poco menos que buen burgués no es acaso mentir en sentido lato, pero es no querer entender una vida/obra que se mueven y complementan por el mismo baremo de leyendas. Joaquín el nieto, niega que su abuelo “ceceara” (pese a que hasta su mujer, Josefina Blanco, lo atestigua), niega que fuera de izquierdas sino era muy al final y ya retirado en Galicia, enfermo, y lo que no puede negar es su carácter irascible y “fantasioso” que le llevó a liarse a palos o bastonazos, en cafés madrileños, con más de un periodista o personaje.  Valle fue un hombre muy dedicado a su obra en trabajo y aún artesanía, pero asimismo muy volcado a ella (más desde otro punto de vista) en cuanto a la creación inventiva de personajes sublimes y exagerados, que hoy celebramos muchos, desde el propio Bradomín a Max Estrella por citar solo a dos muy conocidos. Es una valle-inclan-1--644x362radical evidencia (como puede serlo en D’Annunzio y en no pocos autores de la estética simbolista) que Valle-Inclán quiso construirse una vida “obra de arte” que habría que leer a la par y con el mismo código estético que sus novelas u obras dramáticas, de “Águila de blasón” a “Divinas palabras”. Diciendo la seca verdad fáctica de Valle se corre el peligro de no entenderlo bien  -aunque siempre quede algo de su fantasía- de forma que para decir la verdad entera hay que Valle-Inclan firmacontar su lado “normal” y su personal “inventiva”, pues ambas le conforman y pertenecen. La biografía de Joaquín del Valle-Inclán  sobre su ilustre abuelo es un buen trabajo (demasiado prolijas las tantas notas del final) pero insisto, comete a mi entender un error de base y más en pleno decadentismo simbolista: no entender que la leyenda de Valle  que él cultivó es tanto o más verdad que su vida lata y neta. En cualquier caso más alta literatura.     valle-inclan


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