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LOS PREMIOS NOBEL DE HOY

A nadie se le oculta que la Academia Sueca que da los premios Nobel, ni siempre ha acertado ni siempre ha sido imparcial, acaso ninguna de ambas cosas sea humanamente posible. El año pasado no hubo Nobel de Literatura por no sé qué escándalos de acaso sexual. Este año se ha dado un Nobel doble: a una escritora polaca llamada Olga Tokarczuk, de 47 años, un tanto rebelde al parecer y que aunque sé que tiene un libro traducido al español en Siruela, yo no he leído nada suyo, apenas si la había oído nombrar y por ello me parece normal no opinar nada, de momento. No la conozco. Con ella se ha premiado (este sí, muy conocido, aunque menos presente en los últimos años) al austriaco Peter Handke, nacido en 1942. Handke es el autor de una obra vasta y notable, iniciada en los primeros 60 (entonces más teatro que novela o ensayo) y que ya tenía traducciones españolas en 1975. Es pues un autor conocido y muy traducido entre nosotros, que además se ha declarado amante de España, por la que ha viajado mucho, incluso a pie.  Véase «La pérdida de la imagen o por la Sierra de Gredos.» A mi me pareció muy estremecedora su «Desgracia indeseable», un libro sobre el suicidio de su madre (austriaca de origen esloveno) en 1971. Notable, hondo, con gusto por ir a la contra, parece que esas cosas -como en Handke- atraen al Nobel. Ha vivido en Francia, y ha vuelto a vivir en París, pero cuando vivía en Salzburgo (años 80) se supo que el aparentemente muy moderado presidente de Austria, Kurz Waldheim, había sido un alto oficial nazi.  Austria fue realmente la cuna del nazismo. Handke pidió su dimisión, como no lo logró, abandonó su país natal. Pero más tarde apoyó al pueblo serbio en la guerra de los Balcanes (al pueblo, no a los generales) pero respetaba a Milosevic. Esas simpatías -políticamente incorrectas- le costaron amistades y aún dicen que lectores. Más razones para volver a escoger París. El Nobel ha premiado a un escritor de calidad pero incómodo, que nunca ha seguido el camino fácil. Recuerdo otros títulos suyos (sin orden) «Carta breve para un largo adiós», donde se despide de su mujer actriz. «La doctrina del Saint-Victoire», «La tarde del escritor» o «En una noche oscura salí de mi casa  sosegada». «La gran caída» o -ya de 2017- «Contra el sueño profundo». Todas ellas traducidas ya al español. En ese mismo 2017, la Universidad de Alcalá de Henares (yendo contra la mala prensa del escritor a la contra) concedió a Handke el doctorado «honoris causa» y se publicó un libro notable que el Nobel vuelve más valioso, «Peter Handke y España», con una amplia antología  de textos y entrevistas. No, el Nobel y peculiar, y no poco rebelde Peter Handke no nos es desconocido. Acaso nos adelantamos al Nobel.


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