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EN LA MUERTE DE BERNARDO BERTOLUCCI

Parece que casi todo el mundo que ha sido algo, se va. Hoy ha muerto en Roma el gran director de cine Bernardo Bertolucci (1941-2018) nacido en Parma. Ha muerto con 77 años, quizás aparentaba algo más. Hijo de un notorio poeta, poco traducido en España, Attilio Bertolucci, esa razón le hizo a Bernardo vivir cerca de grandes de la cultura italiana: Elsa Morante, Alberto Moravia, Eugenio Montale y convertirse (tras un fugaz inicio como poeta) en el seguidor y el colofón -con voz muy propia- de tres grandes, grandísimos del cine italiano, a los que yo aún vi activos: Visconti, Fellini y Pasolini (buen amigo de Bertolucci) que era además novelista y poeta. Aunque Bernardo Bertolucci se inicia en el cine en 1964, creo que su primera gran película         -sigo mis gustos personales- fue “La estrategia de la araña” (La strategia del ragno) de 1970, basada en un cuento de Borges.  En 1972 sorprende -con Marlon Brando- con una película existencial y dura (yo la vi en París entonces) “El último tango en París”, que se tomó ridículamente como pornográfica; la famosa escena de la sodomización con mantequilla, Marlon Brando la lleva a efecto sin bajarse los pantalones, sólo abiertos. Digamos, no se ve nada. La dureza del filme viene de otro lado, pero Bertolucci subió a los altares. En 1976, las dos partes de su épica revolucionaria “Novecento”, la lucha obrera a comienzos del siglo XX. Bertolucci siempre se dijo de izquierdas y filocomunista, pero dejó ver su fuerte decepción con la izquierda actual. De 1979 es una bella película poco comprendida, “La Luna”, la relación de una madre famosa con un hijo adolescente consentido. De 1987, la magnífica “El último emperador”, que descubrió o redescubrió la vida de Pu Yi, el último emperador de China. Bertolucci se vuelve más intimista sin dejar de ser radical. De 1990 es “El cielo protector” basada en la primera novela de Paul Bowles, que todavía vivía, y a quien Bertolucci casi sacó de su escondite tangerino. La última película de Bertolucci que me gustó mucho fue “Dreamers” (Soñadores) de 2003. En el París del 68, tres jovencitos, dos chicos y una chica, llevan a cabo su propia revolución parisina, en la intimidad de un piso enorme. No he visto la última película de Bernardo, “Io e Te” (Tú y Yo) de 2012. No hay duda alguna con Bertolucci no sólo se va uno de los grandes del cine italiano sino, a secas, uno de los grandes: De los que veía Bien, Justicia y Belleza, sabiendo que el mundo propende al basurero. ¡Gran Bertolucci!  


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