Imagen de noticias de LAdeV

Ver todas las noticias


JACQUES D’ADELSWÄRD-FERSEN

Creo que (como probablemente muchos) conocí la existencia, vida y obra de Jacques d’Adelswärd-Fersen, olvidado poeta y novelista decadente francés, gracias a la novela (con muchos elementos biográficos ) “El exilado de Capri” (1959) de Roger Peyreffitte. El personaje de Fersen,nacido en París en 1880 y muerto en Capri -probablemente por sobredosis de champán y cocaína- en 1923, me interesó sobremanera y me puse a buscar por librerías de viejo sus libros, en los años 70 prácticamente inencontrables. Pero fueron llegando frutos de Fersen, raras ediciones y su último libro de poemas , sobre el opio, “Hei Hsiang (Le parfum noir) -1921- dedicado.  En mi libro de amplias semblanzas, “Biografía del fracaso” (1997), dediqué ya un capítulo a D’Adelswärd-Fersen. Hoy sé más. Y ya hay -aunque en las muy minoritarias ediciones de Amistades Particulares- dos traducciones de Fersen al español, muy recientes, “Los cortejos de Adonis” y la novela “Lord Lyllian”.  Nuestro Fersen fue un notable esteta homosexual, interesado por los jóvenes bellos, el placer y la literatura, en la que sólo alcanzó lo minoritario. Pero él se podía permitir todo por pertenecer a una muy rica familia que poseía grandes acerías en Alsacia. El Fersen viene de un lejano pariente sueco, que se dice fue amante de la reina María Antonieta.

Fersen fundó una elegante revista de temas gays (fue un pionero) titulada “Akademos”, aunque duró muy poco. Tuvo un sonoro escándalo en París en 1903, cuando se descubrió que reclutaba a lindos liceístas de buenas familias, para que -más o menos desnudos- compusieran “cuadros vivos” (tableaux vivants) en su elegante piso de soltero. Lo curioso es que a esas sesiones asistía a menudo el “tout Paris”. Ello le ocasionó un juicio y una condena -en una Europa muy sensibilizada con el tabú homosexual tras el escándalo de Wilde- y su autoexilio de Francia. Se fue a la permisiva isla de Capri, donde mandó construir la “Villa Lysis” (nombre de un diálogo de Platón) tras haber hallado en Roma a un muchacho albañil, Nino Cesarini, al que se llevó con él y lo ayudó muchos años, aunque es cierto que al fin fue sustituido por otro, y Nino -muy bello- murió pobre en Roma, bastantes años después de la muerte del conde Fersen. Que también viajó a Oriente (enamorado de Grecia y de China) donde se aficionó al opio y compró una espléndida colección de pipas de jade, que había pertenecido a un emperador. Quien busca a Fersen busca el mundo de la decadencia y el inicio -uno de los inicios- de la visibilidad homosexual. Ahora la editorial Lasmigastambiénsonpan, acaba de publicar su novela “Y el fuego se extinguió en el mar…” de 1909. Es curioso, porque es una de las novelas más convencionales y menos decadentes de Fersen, con parejas heterosexuales y donde lo gay debe ser adivinado como fondo. Como el protagonista (escultor) también vive en Capri, lo que sí hay al final es una encendida defensa del paganismo, contra la moral católica, como el preludio de una era más libre y bella para el mundo. Presentaremos el libro el día 28 en Madrid- Quizá con esta novela Fersen quiso demostrar que era un escritor de cuerpo entero y que no sólo podía moverse -como era lo habitual- entre chicos hermosos en reminiscencia del mundo antiguo. Vamos, lentamente, acercándonos al Fersen personaje singular y escritor completo. No lo olviden. “Deposita su confianza en su juventud y en sus músculos. En todas las ocasiones , tanto en el estadio como en el circo,le lanzaban, entre gritos de victoria, el ramo oscuro de laurel.” (Habla o evoca a un joven gladiador).

 


¿Te gustó la noticia?

¿Te gusta la página?