Imagen de obra de LAdeV

Volver


Querubes

de El viaje a Bizancio

Entregados al mal y a los deseos, aman la sangre y los placeres turbios, el vértigo infinito de los labios, el peligro que acecha tras las curvas. Pero su cuerpo es bello y seductores son sus ojos como ramos de lilas, hay huertos escondidos en sus labios, cálidos ríos en su piel nocturna. Todo se desconoce de su origen. Son una raza extraña de fulgores hermosos. Ancho dolor de deseos. Les darías la vida como un ebrio, porque hay rosas de amor en sus labios, y nada importa el mal en cuerpos bellos.