Imagen de artículos de LAdeV

Ver todos los artículos


Decadencias

Un libro para la crisis.

La novela (con fondo real) no es conocida en España, pero lleva muchos años siendo un clásico “menor” –en el sentido eliotiano- de la literatura francesa, me refiero a “Hotel del Norte” de Eugène Dabit (1898-1936) que acaba de editar Errata Naturae. Tan clásico es este”Hotel del Norte” que aunque al fin del relato parece que se va a demoler, el Hotel existe aún. Los padres de Dabit –que quiso ser pintor antes que escritor- regentaron varios años este Hotel con algo de pensión, lugar humilde pero limpio junto al canal Saint Martin, con taberna, donde vivían, bebían, jugaban a las cartas y tenían sus varias aventuras multitud de gente curiosa, marginal y sin hogar, desde viejos retirados de profesiones pobres, hasta homosexuales medio ocultos, pasando por camareras provincianas que se convertían, casi por buen corazón o gusto en chicas acogedoras; hasta mujeres de vida alegre que en el Hotel tenían su casa… La novela (publicada originalmente en 1929) no tiene propiamente argumento sino es la vida del Hotel, desde que se hace cargo de él la pareja Lecouvreur  -buena gente- hasta que lo abandonan porque van a demoler esas construcciones viejas… Los capítulos son realmente la historia y la estampa de un submundo de personajes marginados y más bien pobres –gentes acostumbradas de siempre a los “malos tiempos”- que pasan por el Hotel, cuentan sus aventuras bebiendo vino o pagando unas rondas o acostándose con camareras como Renée que tiene un hijo de un huesped que la abandona, por no hablar de las inevitables viejas solteronas y puritanas.

El libro (peculiar novela de capítulos cortos, sencillos, nunca faltos de sentimentalidad) traza el friso del París humilde o pobre de los mediados años veinte, un mundo de marginados y desheredados que aprende a vivir siempre contra las cotidianas dificultades. Lo curioso es que en todas estas estampas de seres casi anónimos que se entrecruzan no hay nunca conciencia política. Es como si el marginado lo fuera por elección, lo que sólo alguna vez es cierto. La novela fue un gran éxito cuando apareció  e hizo del modesto Dabit un autor con fortuna, que aún escribió otros libros, pero “L’Hôtel du Nord” sería su clásico. Gide fue uno de sus lectores y sin duda vio que la pasión del autor por los desheradados podía politizarse, así es que mandó a Eugène (en la época final de Gide como preboste comunista, luego se desengañó) a un viaje a la URSS  a principios de 1936. Durante ese viaje, Dabit contrajo la escarlatina y murió en Sebastopol –entonces parte de la Unión Soviética- en agosto de 1936, con treinta y siete años. Una promesa frustrada y un bonito libro lleno de vida y ternura.

En 1938, uno de los grandes del cine francés, Marcel Carné, llevó a la pantalla “Hotel del Norte” con actores estrella del momento como Arletty o Louis Jouvet. Por cierto que un colaboracionista duro como Lucien Rebatet, que acusaba a Carné de “afeminado”, decidió que tanto la película como la novela mostraban esa Francia “decadente”, que Hitler regeneraría. ¡Lo que hay que ver!


¿Te gustó el artículo?

¿Te gusta la página?