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Decadencias

POMBO Y ANA DE POMBO

La última novela de Álvaro Pombo, “Un gran mundo”-Destino- (sápida de prosa y modo, acaso un poquito desestructurada por dentro) admite, me parece dos lecturas: la literal nos habla de la narradora inteligente, su hermana y su primo (“el aguilucho”) y de su singular relación, entre otros aspectos de la vida con “tía Elvira”, personaje extravagante y mundano, acaso egoísta, siempre necesitada de “financiación”, que pone tiendas 3506899exquisitas y bohemias en Madrid y en Marbella (viene de Buenos Aires y antes de París, años 50) cuya pose y chic, e incluso libros de versos y de memorias, al fin, no gustan en exceso, prácticamente nada, a unas sobrinas con una cabeza mucho menos “café society” o “jet set”, como se diría ahora… “Un gran mundo” quiere explicar y desentrañar seres y ámbitos, como suele gustarle a Pombo. Pero, ¿nadie ha caído en que tía Elvira oculta a una pariente real de Pombo, 1358939959_extras_portadilla_1famosa en la España de los 50/60, mundana y bohemia, danzarina (como “Ana de España”) pero sobre todo decoradora y modista, nadie reconoce a Ana de Pombo?  Los tiempos huyen y el suyo se fue, pero esta santanderina –en realidad Ana Caller de Donosteve- se casó muy joven con un abuelo de Pombo, lo dejó después de tener dos hijos, y se lanzó en los años 30 –claro, Ana de Pombo ya- al París de Cocteau, Balenciaga o Coco Chanel de quien llegó a ser secretaria. Entre las antigüedades, el diseño de ropa, más ocasionalmente el baile, y siempre las amistades del “gratin” culto y sofisticado, Ana fue todo un personaje de época, pero no del estilo que Álvaro prefiere.Alvaro-Pombo_54244109663_53389389549_600_396

En Buenos Aires llegó a ser amiga de Evita Perón, diseñó los trajes que esta lució en España y –ya de vuelta Ana- protegió a un argentino joven y esnob, Héctor Bianciotti, que tras una etapa parisina escribiendo en español, lo hizo en francés y devino miembro de laLAdeV y A. Pombo. Verano, 2005Academia Francesa. Para entonces Ana ya había cerrado su tienda madrileña “Tebas” (en la novela Luxor)  y se había ido a hacer de la aún pequeña Marbella un rincón exquisito que visitó un ya avejentado Cocteau que pintó los paneles de la tienda de su querida Ana /Elvira. Ana de Pombo se sintió poeta –LIBRO-Un-gran-mundosus sobrinos novelísticos lo valoran poco- con un libro titulado “A tu puerta” y en 1971 –su mundo a punto de extinguirse- publicó unas memorias que prologó Cayetana de Alba, la duquesa, con el título “Mi última condena”.  Es cierto “el aguilucho” (que sería el propio Álvaro Pombo) valora poco todo esto, aunque el conjunto Marbella-1962-Ana-de-Pombo-Jean-Cocteau-y-el-alcalde-Ricardo-Lucena-Solallena sin nombres buena parte de una novela, que se busca más intelectual que narrativa a secas. Pero ahí está la olvidada Ana de Pombo (1900-1985), curioso personaje de una España chic, culta y frívola, que merece un recuerdo al que esta novela (y su portada de alta costura) ciertamente invitan, medium_1probablemente sin quererlo cabalmente del todo.  “Cuando aparecieron las memorias de tía Elvira, allá a mediados de los setenta, el aguilucho, enfurecido, me leyó ese texto y otros…” Se trataba de “Un gran mundo” pese a que nuestro querido Álvaro sólo en esguince condescienda.   tumblr_nmgjd8zC1a1txla6go1_500


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