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Decadencias

LOUIS ARAGON, «LOS OJOS DE ELSA»

Hay quien dice que Louis Aragon (1897- 1982) se parecía un algo a Alberti, y no sólo porque ambos eran bien parecidos de jóvenes sino porque ambos fueron –a veces- poetas de signo popular y poetas miembros del Partido Comunista. Pero Louis Aragon tenía un secreto que guardó muchos años de su vida: era hijo natural, y su padre, un diplomático llamado Louis Andrieux, no quiso reconocerlo. Era una herida íntima del poeta que no se notó en su época surrealista (con Breton fue uno de los fundadores del 9788498959307movimiento) ni tampoco en su pasión por Elsa Triolet, una rusa que fue su mujer. “Les yeux d’Elsa” (Los ojos de Elsa) publicado en 1942 es uno de sus libros más bellos, pues una escritura hermosa, de un surrealismo cuidado y moderado pero muy vivo, mezcla el drama de la Francia derrotada por los nazis, evocaciones provenzales o trovadorescas y ese apasionado amor por Elsa –comparada a Laura y a Heloisa- que puede llenarlo todo, incluso en el dolor de la circunstancia: “Ya que el vivir no supo cansarme de la vida…” Elsa Triolet era hermana de otra no menos famosa musa, Lili Brik, la amante del suicida Vladimir Mayakovski, mencionado en el libro,elsa-trioletque acaba de publicar Visor, bilingüe con una atinada traducción de Raquel Lanseros, ya que suelen ser los poetas los mejores intérpretes de la poesía, incluso si hablemos de un francés lleno de ritmos y rimas a menudo tendentes a lo aliterativo, no siempre fácil de verter a otra lengua… Un gran libro de amor, que a veces no es sólo el apasionado amor a Elsa.

En 1944, Aragon (todavía uno de los grandes poetas de Francia) publicó un libro muy patriota, alabando la resistencia contra el invasor y cantando el amor a Francia, es “La louis_aragonDiane française” (La Diana francesa) que para algunos resultaba demasiado nacional, tratándose de un internacionalista, como en un tiempo se supuso todo comunismo… Novelista y alguna vez ensayista también, Aragon desde 1940, tuvo un constante referente femenino, su mujer, Elsa  (murió en 1970 y él hoy está enterrado con ella) a la que dedicó no pocos poemarios de amor, como “Loco por Elsa” de 1963. Premio Lenin de la Paz –como Alberti- eso lo apartaba en aquellos momentos de la carrera al Nobel, cosa que Aragon decía no pretender, porque no aspiraba a premios. Las bondades y bellezas de “Los ojos de Elsa” no sólo radican –que ya sería mucho- en la fuerza y el calor de las imágenes, sino en lo que podríamos llamar un surrealismo tumblr_m90rjuy3dq1rv305eprudente y sabiamente domesticado, casi un superrealismo.  Hay bellas imágenes en vuelo, pero nunca hay mera escritura automática, sino la idea subyacente, de que por encima de todo telurismo, el poema es un artefacto, que debe decir y emocionar según las reglas de una poética que puede ser libre pero que no debe de ser incomprensible.  En tal camino de “legibilidad” desde la imaginación abierta, “Los ojos de Elsa” es todo un paradigma.  “La belleza de hoy lleva flores sombrías/ mientras habla del sol con los ojos cerrados…”  O “Mi patria es la miseria el hambre y el amor”.  Bello libro de amor y dolor y si puedo decirlo, de reconciliación con toda buena poesía.

 


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