Imagen de artículos de LAdeV

Ver todos los artículos


Decadencias

Junto a OMAR JAYYAM

Yo también leí, siendo poco más que adolescente, las célebres “Rubayatas” del persa Omar Jayyam (1048-1131). Como ya es sabido “rubayat” es el plural de “rubai”, un cuarteto característico de la Persia islámica.  Omar Jayyam nació en Nishapur y allí murió, no sin haber viajado, con 83 años.  Fue un hombre real, un gran escéptico lleno de amargura, que cantó el hedonismo y la falta de fe, sin temor a las postrimerías. Para muchos es el gran poeta persa (más que Hafez o Saadi) pero en vida fue conocido, sobre todo, como un hombre sabio, gran matemático y astrónomo. Aunque sus “Rubayatas” datan de finales del siglo XI, el primer manuscrito que las conserva es del XIII, y sólo alcanzaron su primera edición impresa en 1836 y en Calcuta…Parece, así, que bajo el nombre de Jayyam entraron también al tema poetas distintos, por lo que urgía devolver a Jayyam (el apellido significa “fabricante de tiendas”) lo suyo. Tras infinitas polémicas no conclusas, fue uno de los grandes prosistas persas del siglo XX, Sadeq Hedayat (1903-1951) quien purgó lo antiguo y se acercó a la edición que hoy se tiene por definitiva: No más de 178 cuartetas. Como Occidente conoció estos hermosos y desolados poemas por la traducción –parcial- al inglés del irlandés Edward  Fitzgerald publicada en 1859,  esas “Rubayatas” empaparon muy pronto la lírica anglosajona y llegaron más tarde a otros países de Europa (España entre ellos) no en pocas ocasiones traducidas –viejo mal- del inglés. Hoy hay ya muchas versiones directas del parsi -incluso bilingües- como la publicada en Alianza –“Rubayat”- por Clara Janés y Ahmad Taherí.  Jayyam (como Whitman o Lorca) es un poeta con leyenda y una imagen de todo canon poético…

Leer a Jayyam es siempre singular y sabroso, con el jarro de vino cuyo barro seremos y un “carpe diem” más tenaz o duro que el horaciano. Por lo demás, Jayyam (como el árabe Abu Nuwas) nos muestra con altura un Islam mucho más bello y fértil que el que hoy padecemos. Todo cuenta.  Pero yo, junto a Jayyam, quiero recomendar un bello librito, edita Renacimiento, que bajo el nombre de Omar Jayyam se titula “Caravana y desierto” y reúne  unas cien cuartetas (usa varios modelos métricos) del poeta asturiano Javier Almuzara, hombre que disfruta mucho con los homenajes a la tradición. Tal vez no le disgustase oír decir que sólo hace homenajes a la tradición. Por eso y porque es asiduo lector de Jayyam, Almuzara ha hecho estas cuartetas , con ancho sabor hispánico, presentadas como “recreaciones” de Jayyam.  Comparando, he visto poca traducción y mucha reelaboración en roman paladino, pero ahí está el encanto de estos poemas, vueltos harto cercanos, bajo el hedonismo y la copiosa desesperanza de Jayyam, que (pese a todo) invita a vivir.  Versos como “sácale los colores al jardín de la vida” o “La vida es una causa perdida de antemano” no son, no pueden ser Jayyam , pero son poesía de hoy, cercana, sencilla y cálida a la que Jayyam presta sombra.  Hay que leer este librito (y a Jayyam, antes o después) para entender la labor de la tradición en literatura, aunque –obviamente- pueda y deba irse también más lejos o más cerca que Almuzara.


¿Te gustó el artículo?

¿Te gusta la página?