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EL GRAN GALDÓS

Benito Pérez Galdós, tan honorariamente madrileño y total, nació en Las Palmas de Gran Canaria (su padre era militar, canario también) el 10 de mayo de 1843. Hace muy poco pues hemos conmemorado un centenario de su venida al mundo, aunque importe más -mucho más- la ocasión de acercarse al gran novelista -y autor dramático- que la concreta fecha.  Galdós llegó a Madrid para estudiar en 1862, pero él mismo contó en su edad tardía, que faltaba mucho a las clases, y que hacía de paseante y flaner madrileño, frecuentando de noche los cafés. Siempre le gustó el teatro y quiso de entrada que fuera ese su camino, pero ante todo resultará novelista. Así su primera novela, con el título del nombre de un café, escrita en 1867, se publicó en 1870, “La Fontana de Oro”.  Poco después iniciaría su gran ciclo novelesco “Los episodios nacionales”, novelización de la convulsa historia patria del siglo XIX- El primer tomo (que leí estando en el colegio, como trabajo de curso) fue “Trafalgar” de 1873. El ciclo -con breves descansos- abarcó desde ese año hasta 1912. Con Balzac , Dickens y acaso algo Zola al final, Galdós es uno de los gigantes narrativos del realismo del XIX- Para algunos más modernos, su estilo claro, atractivo, fluido y directo, no era la suma del arte, y por ello, no sin injusticia, lo apodaron “Don Benito el garbancero”. Es una visión muy pobre, para quien escribió multitud de novelas (algunas excelentes), mucho teatro, y libros de viajes y biografías y discursos académicos. Porque aunque Galdós (de izquierdas, en un sentido muy amplio) no tuvo nunca mucho afán político, fue varias veces -empujado por los amigos, diría él- diputado a Cortes, la primera en el partido de Sagasta, como diputado por Guayama, en Puerto Rico.

El éxito de su narrativa (muy traducido al francés pero sobre todo al inglés) le llevó en un sonado viaje literario a París a comienzos de 1900, siendo embajador de España en Francia, su amigo también canario, León y Castillo. Allí el moderno guatemalteco Enrique Gómez Carrillo le llevó al bar Calisaya, un lugar de nueva literatura, donde estaba el derrotado Oscar Wilde, que se levantó para saludar y felicitar a Galdós, algunas de cuyas novelas había leído en inglés.  Su amigo, el novelista y crítico Leopoldo Alas “Clarín”, siempre defendió a Galdós, incluidas sus incursiones naturalistas. En 1897 entró en la Real Academia Española, y uno de quienes lo apoyaron  fue otro amigo, ideológicamente distante, Marcelino Menéndez y Pelayo.  En 1901 estrenó una de sus más sonadas, mejores y conflictivas obras de teatro, “Electra”, de tonos muy anticlericales, y que encantó a buena parte de los noventayochistas. Se dice que esa obra y la campaña adversa que contra él sostuvo la Iglesia Católica, poco generosa, le costó a Galdós el premio Nobel que casi era suyo ya, entorno a 1908.  Para muchos seguía siendo un novelista en exceso populista y fácil, otros lo comparaban abiertamente con Cervantes. Un crítico escribió: “Ningún escritor fue tan popular (como Galdós) ninguno tan universal desde Cervantes”.  Con fama de mujeriego poco ostentoso, Galdós tuvo una hija con una de las primeras mujeres que amó, Lorenza Cobián. Luego hubo actrices, una escritora de fuste, Emilia Pardo Bazán (sus cartas íntimas son buenamente subidas de tono) y otra narradora y periodista finisecular, algo olvidada hoy, y que terminó casada en Polonia, la singular Sofía Casanova.

Quien pretende hacer -lo que no es fácil- un pequeño repertorio de las mejores novelas galdosianas, cita siempre: “Doña Perfecta” de 1876, “Fortunata y Jacinta” 1887, “Tristana” de 1892 y “Misericordia” de 1897.  La última novela en vida de nuestro autor (hubo escritos póstumos) fue “La razón de la sinrazón” de 1915.  Galdós era ya, y muy plenamente, uno de los grandes, con toda razón y sentido. Galdós murió en Madrid (Victorio Macho había hecho una estatua suya hacía muy poco, hoy en El Retiro) el 4 de enero de 1920.  Tenía 76 años, estaba casi ciego, y esa noche los teatros de Madrid cerraron todos en señal de duelo.  Enorme Galdós, sin duda.      


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