CRISIS Y DERRUMBE EN LA CULTURA Y EL PERIODISMO
Puedo poner mi propio caso como víctima de la crisis que digo. Desde el año 2009 (y sin que nunca se haya de veras arreglado nada) he visto como los periódicos se adelgazaban, como echaban o prescindían de colaboradores y aún de fijos, y como las editoriales reducían drásticamente sus anticipos. A mí aún me pagan pero a otros muchos no pagan nada, y hay más novatos de lo que se cree que se pagan sus primeros libros, luego de lamentable distribución… ¿Es esto una crisis? Crisis y aún derrumbe desde luego, pero va mucho más allá de una mera crisis económica ( ya lo sabe todo el mundo) para convertirse en una crisis histórica, de valores, de ideas y de mundo. Los planes de estudio, cada vez peores en el Bachillerato y en la Universidad, han desembocado en gente cada vez más inculta y bárbara (hasta extremos que en mi generación nunca hubiéramos creído) y hasta en otra complementaria crisis de valores cívicos, en un mundo dominado por la zafiedad y la mala educación, que hasta se llega a ostentar en rudeza extrema.
Reconozco que tras mis estudios universitarios no tuve necesidad de trabajar (y a la larga no ha sido bueno) porque tuve una familia que me ayudaba en todo. Y sin embargo trabajé mucho en mis cosas: literatura y formas diversas de periodismo. Entonces no hubiese pensado en crisis. Desde fines de 1973 (cuando acabé la Universidad) me iba bien y cada vez -lentamente- mejor. Escribía en periódicos y revistas y hacía mis libros. No ganaba mucho, pero tenía el referido respaldo familiar. No había crisis. Claro que fui un eterno colaborador y que nunca me cuidé (y en esta pobre sociedad es básico) de adular a los jefes, trepar por un lado u otro o simplemente ser un lameculos, algo que me enseñaron era lo más indigno para un creador. Sin embargo, si tantos puestos importantes están en manos de claros mediocres sino menos -España es terrible en eso- es porque han adulado, lamido y ejercido vasallaje al superior. Son personas serviles con el de arriba y tiranuelos infelices con los de abajo. ¿Nombres? Legión, salvas notables excepciones. Creí ingenuamente que con hacer mi trabajo puntual y digno era bastante. Pero llegada esta plural crisis no es así. Como dijo
Antonio Machado: “Qué difícil es cuando todo baja/ no bajar también.”. Con todo soy de los afortunados que durante treinta años ha vivido de la literatura (y el periodismo) bien e incluso muy bien. Radio, televisión. Esa ya no, por supuesto. Pero a partir de 2010, fue llegando a la cultura el derrumbe. Recortaron sueldos y colaboraciones que no se han recuperado, y los famosos “bolos”, dar conferencias aquí o allá, no sólo también se han reducido, sino que te los paga tarde,
mal y nunca. Hoy ya no es posible vivir de la literatura -en general- sino a unos pocos privilegiados, como mi amigo Javier Marías y ello teniendo en cuenta su enorme éxito en el extranjero. De mí puedo decir que en esta maldita crisis (para la que no estaba preparado) a día de hoy gano menos de la mitad de lo que ganaba en 2010. Menos de la mitad. En este momento busco colaboraciones donde sea, aún sabiendo la miseria que pagan, y eso que (tras la muerte de mi mamá, que me protegió en exceso) he vendido cosas familiares -una familia algo manirrota- y hasta estoy vendiendo parte de lo que fue mi muy notable biblioteca. Soy (sin más detalles) un ejemplo ahora mismo de la crisis y el derrumbe de la cultura en España toda. Mendigo o lo haré, pero no estoy preparado para adular ni
lamer a mediocres sumos y hasta groseros a veces. Me fue muy bien y ahora me va mal, pero no soy el peor. Escribir en España es llorar. Y (lo más lamentable) nadie atisba el fin de esta grande desolación. “Dad limosna a Belisario…”, terminó diciendo en gran general bizantino, caído en desgracia. Pues algo parecido. La cultura que merece ese nombre languidece o muere, mientras triunfa la ignorancia o la mediocridad que cree ser el summum del saber. ¡Dioses, la crisis! Mucho más que crisis. Los bárbaros. La Edad Media tecnológica. Me va mal pero a muchos aún peor. ¿Pido? ¿Grito? ¿Maldigo?
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