Imagen de artículos de LAdeV

Ver todos los artículos


CENTENARIOS: SHAKESPEARE

(Este artículo se ha publicado en El Norte de Castilla)

No es que William Shakespeare (1564-1616)  haya precisado de un nuevo centenario de su muerte para ser conocido entre nosotros, pues lo es y mucho. Pero la celebración tampoco ha pasado de puntillas o en mero cumplir. Una vez más –por ejemplo- se han editado sus dramas y en ediciones muy populares. Yo mismo hice el prólogo para “La fierecilla domada” en unos libros modestos que acompañaban al diario “El Mundo”. 005198Renacimiento de Sevilla (desde un ángulo opuesto) ha sacado una bella y bilingüe nueva traducción de uno de los primeros poemas que publicó Shakespeare, “Venus y Adonis” (1593)… Si acaso este centenario shakespiriano nos ha metido más, ha incidido con mayor profundidad en  detalles de la problemática de Shakespeare que, entre nosotros, eran hasta hace poco, dominio exclusivo de especialistas. Me refiero al famoso “tema de la autoría” o sea ¿escribió de veras Shakespeare, el hombre de teatro nacido en Stratford Upon Avon, cuya vida en apariencia sencilla y su muerte están probadas, sus obras? El tema es viejo en el ámbito anglosajón (lo echó a rodar una norteamericana, Delia Bacon, en un libro de 1857) donde dice que ese hombre de pueblo y pocas letras no podía ser el autor de obras con el cinco-bulos-sobre-cervantes-y-shakespeare-que-hay-que-desmontar-de-una-vez-por-todas-1calado e insólita belleza tremenda de dramas o comedias como “Antonio y Cleopatra”, “Hamlet”, “La tempestad” o incluso “Romeo y Julieta”… La señorita Bacon aventuraba, y no le han faltado ni éxito ni seguidores, que el filósofo Francis Bacon, lord Verulam, debía ser el verdadero autor de las obras firmadas como William Shakespeare, modesto actor u hombre de escena, cosas que en verdad  nuestro William fue asimismo…Después se ha postulado que ese autor escondido sería shakesmarloweEdward de Vere, notable aristócrata, conde de Oxford, aunque murió años antes que William. Y ya se ha perdido la idea de Marlowe, porque ese personaje genial fue asesinado en 1593, cuando Shakespeare casi no había escrito nada. El tema está minuciosamente tratado en textos de diversos especialistas en el libro (traducido este año) “La verdad sobre Shakespeare. Argumentos, evidencias y polémicas.” De Paul Edmondson y Stanley Wells Eds. Lo ha editado Stella Maris, de Barcelona.

Se crea o no en esta ya larga polémica (hoy se da más por sentado que Shakespeare fue el mismo de Stratford) lo cierto es que las investigaciones surgidas de ahí, sí han permitido saber, que en alguna obra Shakespeare colaboró con otro dramaturgo  (en imagenes“Timón de Atenas” o “Pericles” por ejemplo) y que uno de esos autores fue el también notable John Fletcher  o George Peele… También que William agregó fragmentos a sus obras para permitir que actores que hacían varios papeles pudieran cambiarse. Pero Shakespeare es Shakespeare, un genio absoluto, que fue además actor ocasional (Molière también) y hombre de teatro.  Entre las obras perdidas del bardo está “Cardenio” de probable inspiración cervantina y sabemos que William manejaba dos célebres misceláneas españolas: “Noches de tumblr_n0ph1ymzh11qzdrkwo1_1280invierno” de Antonio de Eslava y “Silva de varia lección” de Pedro Mexía, muy famosa en la época.  Por lo demás Shakespeare murió el mismo día que Cervantes (23 de abril de 1616) en el calendario juliano, pero la Inglaterra de entonces se regía por el gregoriano, y así Shakespeare falleció el 3 de mayo. ¿Importa mucho eso?


¿Te gustó el artículo?

¿Te gusta la página?