Imagen de artículos de LAdeV

Ver todos los artículos


Blok, simbolismo puro

Alexánder Blok. “Versos de la bella dama” Prólogo y traducción Jesús García Gabaldón. Igitur, Tarragona, 2006. 190 págs.

 

 Nina Berberova (tan pronto casi olvidada del todo) escribió un bello librito sobre “Alexandr Blok”, que se tradujo al español (Circe) en 1997. Cuenta allí su memoria del poeta, de su ciudad      -San Petersburgo- y de aquel rico y breve periodo de la historia literaria rusa, y recuerda el éxito entonces del canónico verso de la poética de Verlaine: “De la musique avant toute chose.” Viene ello a colación, no sólo porque Alexánder Blok (1880-1921) sea el poeta por excelencia del simbolismo ruso, sino porque es famosa la sonoridad de su poesía (su consustancialización con la lengua rusa) que lo vuelve -dicen- parejo a Pushkin. Por ello debemos sin duda tener por afortunados a los que puedan leer el texto ruso reproducido en esta edición bilingüe.

“Versos de la bella dama” -editado originalmente en 1904- fue el primer libro publicado por Blok, y quedaría como uno de los más famosos. Por la pureza de su arte simbolista, y porque es un libro de idealizado amor a una mujer Liubov Mendeléieva, a la que conoció en la Universidad y con la que terminaría casándose. (Liubov, por cierto, quiere decir Amor). Según Berberova “los poemas A la bella dama  pueden leerse como una historia de amor”, y tan singular, profunda y compleja para Blok que, poco antes de morir, albergaba el proyecto de reeditar el libro con comentarios, al modo de la “Vita Nova” de Dante. No llegó a hacerlo, pues el gran poeta simbolista -primero amigo de la Revolución de Octubre y después alejado de ella- murió enfermo y en la miseria con 41 años.

“Versos a la bella dama” es un libro, en efecto, esteticista y simbolista. Narra el camino, loa afanes y las dudas y logros de una historia amorosa, en la que todo es símbolo (aunque exista un relato de fondo) y todo está transfigurado en mito: desde el caballero medieval al Eterno Femenino, sin olvidar en ese amor el lado oscuro de la vida -“Penetro en templos sombríos”- y una cabal interpretación del mundo, sus sentidos y zozobras: “Pasas tú revestida de la terrible santidad/ de los siglos…” El lector nunca puede olvidar (aunque no siempre conozca los códigos) que lee más de lo que lee y que los poemas hablan más allá de lo que dicen.  Era exactamente lo que el simbolismo pedía: que sin ser oscuro o hermético el poema fuera ambiguo y plural (aún en el caso de la siempre más evidente poesía amorosa) y que esa ambigüedad -para gloria del lector- no fuera seca, sino rica de sonoridades, lo que vuelve a querer decir de más plurales sentidos. Blok acertó de lleno: “Toda mi vida es un Mandato:/ el Mandato de servir a la Inaccesible”. ¿La mujer quimérica, la bella que fue su esposa, o la poesía misma?


¿Te gustó el artículo?

¿Te gusta la página?